Publicidad:
Terra
La Coctelera

Soy una gota del agua del mar

Gracias por la vida que me rodea.
Gracias por las personas que se cruzan en mi camino.
Gracias por las que me acompañan incondicionalmente.
Gracias por las incesantes señales que evitan que me pierda.
Gracias por retomarme si algo me desvia por falta de atención.
Gracias por la certera esperanza de que todo va a ir mejor.
Gracias por mostrarme lo bello que hay en lo no tan bello,
lo bueno de lo malo, lo mejor de lo peor...
Gracias por la protección invisible que me acompaña día a día .
Gracias por demostrarme que el amor no ocupa espacio:
cabe y cabe, sin medida, más siento, más puedo dar,
y más recibo, como en un círculo eterno...
Gracias por las cosas inexplicables,
esas que escapan a la razón,
que llenan de sentido este mundo,
aparentemente racional e injusto.
Gracias por las dudas, por los miedos,
por los obstáculos...
pues siempre acaban siendo piedrecitas en el camino,
ayudándome a sortearlas,
otorgándome la sensación, de que quizás,
puedan servirme para ayudar,
a quienes pasen por una misma situación,
a través de la comprensión,
cálido sentimiento que acaricia nuestro desasosiego,
aportándonos paz, serenidad y amor.
Gracias por hacerme fuerte,
sin hacerme perder mi fragilidad y sensibilidad.
Gracias por llenarme de tanto amor,
sin temor a perderlo,
tanto amas, tanto tienes...
Nada me pertenece...
formo parte de todo...

Miremos al cielo

 

El amor que siento hacia ti,
es suficiente para alimentarnos a ambos,
como una luz que alumbra de sobras el camino,
como cuando acaricio tu piel,
y siento que es la tuya... la que me acaricia a mi ...
como cuando nos juntamos en un abrazo,
uniendo cada lado de nuestra alma,
como piezas de un puzzle, invisibles...

...

La vida no es fácil,
pero sus altibajos afectan sólo en el suelo que pisamos,
sin embargo, nuestro amor pertenece al cielo,
no perdamos el tiempo cabizbajos,
sólo tenemos que mirar arriba de vez en cuando,
recordarlo y seguir...

Nadie permanece triste, o enfadado,
después de mirar un rato hacia el cielo...

"¡Me hicistes grande el corazón!"

 

 

 

¡Ay, mi dulce ángel...! Has estirado mi corazón de tal manera, que ando amando a cada paso que doy; pero a su vez, ha crecido en mí, la mamá leona que protege con sus garras, y si hace falta con su vida, a su cachorro de amor... ¡Soy un corazón ensanchado con garras de animal! Tu carita ilumina mi mundo, tu sonrisa alimenta mi alma, y tus ojitos... ...tus ojitos me duelen, como el "te quiero" más sincero...