Gracias por la vida que me rodea.
Gracias por las personas que se cruzan en mi camino.
Gracias por las que me acompañan incondicionalmente.
Gracias por las incesantes señales que evitan que me pierda.
Gracias por retomarme si algo me desvia por falta de atención.
Gracias por la certera esperanza de que todo va a ir mejor.
Gracias por mostrarme lo bello que hay en lo no tan bello,
lo bueno de lo malo, lo mejor de lo peor...
Gracias por la protección invisible que me acompaña día a día .
Gracias por demostrarme que el amor no ocupa espacio:
cabe y cabe, sin medida, más siento, más puedo dar,
y más recibo, como en un círculo eterno...
Gracias por las cosas inexplicables,
esas que escapan a la razón,
que llenan de sentido este mundo,
aparentemente racional e injusto.
Gracias por las dudas, por los miedos,
por los obstáculos...
pues siempre acaban siendo piedrecitas en el camino,
ayudándome a sortearlas,
otorgándome la sensación, de que quizás,
puedan servirme para ayudar,
a quienes pasen por una misma situación,
a través de la comprensión,
cálido sentimiento que acaricia nuestro desasosiego,
aportándonos paz, serenidad y amor.
Gracias por hacerme fuerte,
sin hacerme perder mi fragilidad y sensibilidad.
Gracias por llenarme de tanto amor,
sin temor a perderlo,
tanto amas, tanto tienes...
Nada me pertenece...
formo parte de todo...